A nivel cardiovascular, la cafeína aumenta la presión arterial y tiene un efecto cronotrópico e inotrópico positivo, la inhibición de los receptores adenosínicos cardiacos, aumenta la frecuencia cardiaca y la fuerza de contracción.
La cafeína mejora el rendimiento físico por vasodilatación a nivel muscular, aumentando la respuesta contráctil al estímulo nervioso y disminuyendo el cansancio y fatiga.
En 2008 la Agencia de Normas Alimentarias del Reino Unido (FSA Food Standards Agency) emitió recomendaciones sobre el consumo de cafeína para las mujeres embarazadas, con un limite diario de 200 mg, sin causar defectos de nacimiento.
Aunque se observa que la cafeína es efectiva para mejorar el rendimiento en atletas entrenados cuando se consumen dosis bajas a moderadas (3-6 mg/kg), en general no se obtiene una mejoría adicional en el rendimiento cuando se consumen dosis altas (>9 mg/kg) Graham y Spriet evaluaron los efectos de varias dosis de cafeína sobre el rendimiento en el ejercicio y reportaron un incremento significativo del rendimiento con dosis bajas (3 mg/kg) y moderadas (6 mg/kg) de cafeína pero no para dosis altas (9 mg/kg) y sugieren que las dosis altas de cafeína pueden estimular tanto al SNC hasta un punto en el cual se anulan las respuestas ergogénicas positivas.
Existe literatura que apoya la ingesta de cafeína para aumentar el rendimiento en el ejercicio de resistencia aeróbica, pero, en general, la literatura científica que examina los efectos de la cafeína en el ejercicio anaeróbico es todavía controversial, con algunos estudios que reportan algún beneficio y otros que sugieren que la cafeína no ofrece alguna ventaja significativa. Los resultados de los diferentes estudios pueden variar dependiendo de los antecedentes de consumo habitual de cafeína, de la dosis relativa de la misma, de la intensidad y duración del ejercicio, así como del estado de entrenamiento del atleta.
El uso de la cafeína como sustancia ergogénica requiere una previa evaluación médica. La dosis recomendada es menor a los 6 mg/kg de peso corporal. Su mejor forma de administración es cafeína anhidra en cápsulas.
En Dinamarca en 1972, el doctor Erikson, noto la perdida de peso de sus pacientes al prescribir un compuesto que contenía efedrina, cafeína y fenobarbital para tratar el asma. Para 1977 una casa farmacéutica distribuía la llamada píldora Elsidore (en honor al lugar donde el doctor Erikson practicaba). Durante el uso de este medicamento se reportaron casos de erupciones cutáneas por efecto del fenobarbital, por lo que el Instituto de Salud Danés prohibió el uso de este compuesto en la píldora.
Otros compuestos como la efedrina con teofilina, que inicialmente se utilizaban para tratar el asma en los años 1960 y 1970, también mostraron efectos en el incremento del metabolismo basal y la reducción de peso. En los años 80´s, en el Reino Unido se usó la píldora Do-Do que contenía 22 mg de efedrina, 30 mg de cafeína y 50 mg de teofilina, en total la píldora poseía 130 mg de cafeína.
Se comprobó que la cafeína estimula la termogénesis del tejido adiposo a través de la activación de los receptores beta; se estimó que cerca del 40% del aumento en el consumo de oxigeno se debe a la activación de los receptores beta 3 adrenérgicos. Estudios en animales han demostrado una potencialización del efecto de la efedrina al combinarse con aspirina, pero existen pocos estudios en humanos.
En un estudio realizado recientemente se evaluó la combinación de 72 mg/día de efedrina y 240 mg/día de cafeína por 8 semanas, se obtuvo una considerable reducción de peso, en donde los efectos adversos mas reportados fueron sequedad de boca, insomnio y cefalea. La preocupación de que esta combinación pudiera representar un riesgo para la salud puso al descubierto la necesidad de documentar los efectos adversos y su frecuencia. Así se publico en el año 2000 el reporte sobre los efectos del uso de estos compuestos. Un 47% involucran síntomas cardiovasculares y un 18% del sistema nervioso central. La hipertensión arterial fue el efecto mas documentado, seguido de palpitaciones, taquicardia, infarto y convulsiones. Incluso se reportan 10 casos de muertes asociadas(1).
En estudios hechos a productos comerciales que poseen estos compuestos, se encontró que la cantidad de efedrina y cafeína es muy variable y el contenido real con el referido en la etiqueta del producto es falsa, sobrepasando en un 110% mas de efedrina de lo reportado. En el caso de la efedrina se ha postulado la asociación a infartos hemorrágicos cuando la dosis rebasa los 32 mg/día.
La FDA (Food and Drug Adminstration) solo a aprobado la venta de la cafeína sin prescripción como estimulante y en dosis de 1600 mg/día, mientras que el uso de la efedrina esta prohibido por esta misma administración.
Sin duda alguna la cafeína es una sustancia útil y eficaz para mejorar la perdida de grasa y mejorar el rendimiento deportivo, pero debemos recordar que lo que realmente baja los niveles de grasa y el peso corporal en una balance energético adecuado y la actividad física y en cuanto al rendimiento deportivo se debe entrenar y descansar adecuadamente, la cafeína de forma aislada no va trabajar sola, se debe individualizar cada caso y de esta manera obtener sus mejores veneficios, no dudes en acudir con un especialista en la materia, en H Center te podemos orientar a saber que es lo mejor para ti.
REFERENCIA:
1) Roberto Barreda-Abascal, Luis Molina, Reyes Haro-Valencia, Chris Alford, Joris C. Verster; Actualización sobre los efectos de la cafeína y su perfil de seguridad en alimentos y bebidas; Rev Med Hosp Gen Méx 2012;75(1):60-67 © 2012 Sociedad Médica del Hospital General de México.
2) César Augusto Ramírez-Montes, José Henry Osorio; Uso de la cafeína en el ejercicio físico: ventajas y riesgos Using caffeine for physical exercise: advantages and risks; Rev. Fac. Med. 2013 Vol. 61 No. 4: 459-468. Universidad de Caldas. Manizales, Colombia
General Benajamin Hill 146 int 5, Col. Hipodromo, Del Cuauhtemoc, CP 06100, CDMX.
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